Frases como “en realidad lo quiero pero me carga que sea así”, “si sé que es fresco pero va a cambiar” o “como que se ha ido apagando la chispa”, hemos dicho y escuchado muchas veces. ¡Cuidado chicas! Son claras señales de que algo no anda bien con ese que creemos es el hombre de nuestra vida. Aquí te ayudamos a reconocer si tu pareja es o no el de tus sueños.
Primero, ten claro que no es justo querer cambiar y moldear al otro a tu antojo. Tampoco es probable que alguien modifique mucho su forma de ser y menos los frescos. Es normal que la pasión se vaya transformando en un amor más tranquilo y maduro, pero tampoco debe ser fome o sin gracia.
Esto de las relaciones es complejo, no todo es blanco o negro ni porque esto no me guste del otro voy a tener que dejarlo, pero muchas veces terminamos enfrascadas en una relación que intuimos no tiene futuro y no hacemos nada al respecto. Para ayudarte a reconocer algunas características de tu media naranja que podrían arruinar el futuro esplendor de la relación que tienen, pon atención con lo siguiente:
- Del infiel, mejor aléjate. Si ya lo perdonaste una vez o si fue infiel con otra pareja, es probable que lo vuelva a hacer. La infidelidad es como que se llevara en la sangre y por ti no va a cambiar.
- ¿Nunca expresa sus sentimientos? Si es insensible como un hielo o nunca te dice lo que siente, ¿estás segura que te quiere? No creas que podrás hacer que en el futuro se enamore de ti, si de un principio tu chico no muestra interés.
- Un tipo violento o agresivo, nunca merece segundas oportunidades. Si no te respeta, te grita, te humilla, te reprime, ¿para qué sigues con él? Éstas no son precisamente las características de un príncipe azul. Así que reflexiona y no sigas perdiendo el tiempo, mira que podrías dejar pasar al verdadero hombre de tu vida.
- Si no es detallista, nunca te invita a comer, no se esmera en hacerte un regalo, es egoísta en cuestión de dinero, uff, ni te imaginas cómo será si empiezan una vida en común.
- Si sientes que solo le atrae tu físico, búscate a otro. Una relación duradera no puede sustentarse solo en eso. ¿De qué hablarían si engordas, envejeces o te golpeas la nariz?
- La familia finalmente influye. Si no te llevas bien con los suyos o él con los tuyos, en algún momento tendrán problemas.
- ¿Vives una relación de amor – odio?, ¿tienes tantos momentos de pasión, felicidad y amor como de celos, peleas y discusiones? Los extremos nunca son buenos y son un síntoma de que no es una relación muy sana.
- Los gustos distintos también pueden ser un problema porque puede significar que ven la vida de formas muy diferentes. Si no comparten un estilo de vida, es posible que tarde o temprano la relación no funcione.
- No esperes que cambie. Si estás consciente de sus defectos, los asumes pero siempre tienes la esperanza que cuando vivan juntos, cuando se casen o cuando vuelen las vacas él cambiará por ti, deberías replantearte la relación. Si tu pololo es celoso, o lo aceptas o lo dejas, pero no trates de moldearlo a tu antojo.
Fuente: Nosotras.com
Foto: weloveit















