No trates de explicarle a un hombre por qué nos demoramos más que ellos a la hora de lavarnos al pelo. Si ellos usarán acondicionador, también tardarían como nosotras y, de paso, tendrían más lindo el pelo. No te saltes nunca este paso si quieres tener un pelo sano.
No importa el tipo de cabello que tengas, siempre tienes que acondicionarlo cuando lo laves. ¿Por qué? Porque alisa la cutícula del pelo, haciendo que resulte más fácil peinarlo sin que se rompa.
En el sitio Cuidadodelcabello.net cuentan que, además, el acondicionador retiene la humedad, así tu pelo se mantiene brillante y no se reseca. Y no te preocupes por la cantidad. A veces nos ponemos mucho y creemos que estamos sobre acondicionando nuestro cabello, pero la verdad es que no es así, si estamos usando el producto adecuado, esto no pasará.
En la misma web, explican cómo hacer un acondicionado perfecto:
1- Tienes que elegir un acondicionador específicamente indicado para tu tipo de cabello. Si tienes el pelo liso, ondulado, si necesitas reparación, controlar la caída, fortalecer su crecimiento, combatir la caspa o protegerlo de los efectos del clima, Sedal tiene un acondicionador para ti.
2- Extiende el producto solo sobre las puntas del cabello. No lo pongas en las raíces porque podría quedar muy graso, además, los aceites naturales de esa zona las mantienen bien acondicionadas.
3- Los acondicionadores estándar solo necesitan estar en tu pelo unos 30 segundos, no más, ya que su acción es instantánea.
4- Una vez aplicado, cepíllate el pelo con una peineta de dientes separados, para desenredar y cubrir el cabello de la raíz a las puntas.
5- Masajea suavemente y enjuaga bien el cabello para que no quede apelmazado.
*Foto: weloveit




