¿Has pensado cómo lo hacía tu abuelita si quería lucir un lindo pelo liso? La verdad es que desde los siglos de los siglos las mujeres hemos sido coquetas y preocupadas de nuestra apariencia. Si hasta Cleopatra llevaba una melena lacia. Aquí te contamos cómo se las arreglaban nuestras antepasadas a la hora del peinado.

La suerte que tienes de contar con las cremas para peinar de Sedal, que te dejan el pelo perfecto durante todo el día; no es la misma que tuvo tu bisabuela y sus amigas a la hora de querer alisar su pelo. No tenían ni tu plancha, ni tus productos Liso Perfecto de Sedal. Pero lo hacían igual.

Es que las mujeres somos secas, y desde siempre nos las hemos sabido ingeniar para vernos bien. La historia tiene, al menos, dos registros de los momentos en que se originó el alisado del cabello.

Uno de ellos dice que comenzó a popularizarse a fines del siglo XIX, entre las personas de color en Estados Unidos. Calentaban los peines y los usaban para atenuar los rulos del cabello. Un hito es el de Madame C. J. Walker, quien lanzó la primera línea de productos para el cuidado del pelo de las mujeres afroamericanas, principios del siglo XX. Su estilo se conoció como press and curl.

En París también querían andar lisas. Se cree que las parisinas imitaban los peinados rectos y lacios de los egipcios, también con peines calientes. La diferencia con los de Madame Walker es que los de ella tenían dientes más gruesos y espaciados, especiales para cabellos extremadamente gruesos y enrulados, como los de las mujeres de color.

La plancha

Todo esto son creencias e historias que han pasado de boca en boca a lo largo del tiempo. Lo que sí queda claro es que se trataba de un método sin productos químicos que consistía en calentar el cabello con un par de planchas.

A partir de los ‘60, las mujeres solían emplear la plancha doméstica diseñada para acondicionar la ropa. Sí, tu mamá o tu abuela seguramente dividían su pelo, lo apoyaban sobre una tabla o mesa de planchar, lo cubrían con papel de diario y le pasaban la plancha de la ropa por encima.

La toca

En la década del 70, el método más popular para alisar el pelo fue la toca, que consistía en colocar un rulero o tubo enorme en el centro de la cabeza y enroscar lo que restaba del cabello a su alrededor. Se dejaba puesto como una hora, hacia un lado y, luego, se giraba el pelo hacia el otro, siempre sosteniéndolo con unas pinzas.

Era tan común ver a una mujer con toca que hasta salían así a la calle, con la toca puesta en la cabeza. Solo a veces la cubrían con un pañuelo atado o con una redecilla.

Para que los resultados fueran perfectos, era regla de oro que el pelo estuviera seco antes de empezar a trabajarlo. Una de sus grandes ventajas es que el pelo quedaba con mucho brillo y no se estropeaba, porque no usaba calor ni de productos químicos.

Ven, no eran tan terrible lograr el alisado.

¿Te animas a usar alguno de estos métodos retro para tu pelo? Mañana te contamos cómo se hacían los rulos.

Fuente: Sedalmag

Foto: Lluviadeideas