El sueño de toda mujer, pestañas crespas y largas, que en un abrir y cerrar de ojos puedan conseguir lo que quieres. Pero ¡cuidado! No todos los salones de belleza tienen buen gusto a la hora de la ondulación. Para que no te dejen las pestañas ridículamente crespas, te damos algunos tips.

Se me había olvidado por qué no me gustaba la permanente de pestañas. Hasta que tropecé de nuevo con la misma piedra. Del sueño aquel de los ojos de femme fatal pasé a la pesadilla de tener unas pestañas crespas como cola de chancho. Horribles. Es como si las hubiese enroscado con una tijera para dar una vuelta completa rococó. Ni les digo cómo se ven de perfil: ¡Ridículas!

Y, como su nombre lo indica, es permanente. Así que estaré por lo menos 2 meses con estas pestañas de muñeca. Al menos, de frente, no se ven tan mal.

Es la segunda vez que me hago una ondulación de pestañas. Y cuando vi los resultados, recordé por qué no había querido volver a hacerme una. La primera vez también me quedaron igual de enroscadas. Y el consejo experto estaba tan cerca. Cuando se las mostré a mi mamá, me dijo que no habían usado el bigudí correcto.

¿Bigudí? ¡¿Qué es eso?! Son como unas varitas de goma que se ponen en los párpados para ondular las pestañas. Vienen en distintos tamaños, para que puedan ser seleccionados en función del largo de tus pestañas y la ondulación pretendida. Mientras más delgado el bigudí, más crespo el resultado.

Procedimiento

-          Es súper simple, no duele ni molesta. Llegas al lugar, te sientan en un sillón o camilla, te ponen el bigudí y comienza la ondulación. Debes contar con unos 45 minutos aproximadamente.

-          Ten claro el procedimiento para que no salgas del salón desilusionada con los resultados como yo.

-          La primera cosa importante, es la selección del bigudí adecuado para el largo de tus pestañas y lo onduladas que las quieras.

-          Cuando te ponen el bigudí sobre las pestañas, la persona encargada del procedimiento, tiene que ir pegando tus pestañas una a una sobre él y con mucho cuidado.

-          Éste paso es el más importante para la obtención de un buen resultado. Las pestañas se tienen que ir pegando siguiendo la dirección de las mismas. Si quedan cruzadas o en grupitos, así se verán al final. Por eso, el profesional debe tener cuidado de que cada punta de tus pestañas quede derecha y bien pegada.

-          Todas las pestañas deben recibir la misma presión para que su curvatura sea homogénea. Y no deben quedar pestañas sueltas, por cortas que sean  .

-          De ahí, te ponen un gel permanente que es el encargado de ondular. Se deja actuar por unos 10 ó 15 minutos, con los ojos cubiertos, y de ahí se limpia.

-          Después ponen un gel neutralizador, que es el que fija el resultado. También por unos 10 ó 15 minutos.

-          Se limpian los ojos, se sacan los bigudíes, te peinan las pestañas y espejo. A ver los resultados.

Recomendaciones

-          Anda sin maquillaje, sobre todo sin máscara de pestañas. De todas maneras, si vas con tus pestañas maquilladas, en el salón deberían desmaquillarte con un producto que no se aceitoso.

-          Escoge bien el lugar y al profesional que te hará la ondulación, trata de que sea alguien recomendado, porque de su mano dependerá exclusivamente el resultado de la ondulación.

-          Antes de empezar, conversen bien cómo quieres que queden tus pestañas, cuán onduladas y con cuánta curvatura. Así el profesional sabrá qué bigudí escoger para que salgas contenta del lugar y no sintiéndote ridícula con unas pestañas crespas crespas terribles.

-          La regla general, para un resultado natural, es un bigudí no muy delgado.

Un consejo personal

Cuando llegues al lugar y ves que la persona encargada de hacerte el procedimiento tiene unas pestañas que no te gustan nada, ¡huye! Porque probablemente, hará algo parecido con las tuyas. Si yo debería haber salido corriendo cuando vi sus pestañas de araña afro.

*Foto: Vistelacalle