¿Tienes un matrimonio y acabas de descubrir que la ropa que tenías planeada no te gusta?, ¿arruinaste tu tenida o te invitaron a última hora y no sabes qué usar? Miles de inconvenientes podemos tener las mujeres a la hora de estar listas para salir a un evento.
Lo mejor es no desesperarse y ser lo más prácticas posibles. Ante hechos consumados mejor asumir, optar por las opciones que sabemos que nos quedan bien e ir directamente por ellas. Si titubeas, pierdes valiosos minutos que pueden jugarte en contra. El tiempo transcurre sin piedad mientras te regodeas.
Una alternativa que jamás falla, es el negro. No importa si se trata de una tela no apta para fiestas de noche, el negro siempre disimula todo. Puedes ponerte una mini negra de algodón y te aseguro que pasará inadvertida con una polera ancha del mismo color que tenga algún toque lúdico encima. También puedes sacar el vestido básico que tienes en tu clóset y darle vida con accesorios.
Tienes que combinarlos con zapatos de taco alto sí o sí. Puedes jugar con los colores y combinarlos con los collares que elegiste o un pañuelo que puedes ponerte al cuello. Como tu vestimenta no será la que llame la atención, deberás deslumbrar con tus accesorios: collares, aros, cartera, zapatos, pañuelos, esmalte de uñas, maquillaje, peinado.
Y como todo va en la actitud, siéntete mina igual. No importa lo que vistas si no cómo lo llevas. Si te crees el cuento, se voltearán a mirarte y te sentirás satisfecha y contenta por el mérito logrado.




